Artista seleccionado para la beca NOW de ARTIZAR

Tras estudiar las más de treinta solicitudes para la beca NOW, el equipo de la galería Artizar tiene el placer de anunciar que la persona que ha sido seleccionada para participar en la próxima edición de la feria de arte Hybrid de Madrid es ROMINA RIVERO, artista de Tenerife y que presentó un proyecto realmente interesante y prometedor a esta convocatoria.

Sólo queda agradecer a todos los artistas que han mostrado su interés por el proyecto y emplazarles a próximas ediciones de la beca NOW, pues han sido varios los que nos han llamado la atención, pero lamentablemente sólo podemos becar a uno.

 

Seguimos trabajando!

Equipo de Artizar

 

Artizar estará presente en Estampa 2018

El fin de semana del 18 al 21 de octubre se celebra la edición número 26 de la feria de arte contemporáneo Estampa, una edición especial porque por primera vez tendrá lugar en IFEMA Madrid, y también especial porque será el estreno de la Galería Artizar en esta feria.

El proyecto que tenemos preparado para la ocasión está enfocado en el trabajo de cuatro artistas, Carlos Nicanor, Ubay Murillo, Amparo Sard y Jesús Zurita.

 

Carlos Nicanor_

Como continuación de la exitosa “Verdad de Madame SIfira”, proyecto que se presentó en la pasada edición de Art Madrid bajo el comisariado de Carlos Delgado Mayordomo, Nicanor vuelve a crear una serie de piezas que acercan el final de un ciclo y otras que toman el testigo de lo que está por venir, entre ellas, el siempre vigilante Vanidoso, que hará de lúdico guardián del rincón de Artizar.

 

 

Ubay Murillo_

La próxima exposición en Artizar será suya, una nueva puesta en escena de su trabajo, que hace no mucho, dejó con la boca abierta a quién visitó el Espacio Cultural del Tanque de Santa Cruz de Tenerife, pues ofreció un despliegue instalativo, creativo y pictórico de un muy alto nivel, todo ello con la inestimable colaboración del comisario de la muestra Fernando Gómez de la Cuesta.

Para Estampa Murillo dará un pequeño gran adelanto de lo que veremos en su exposición de principios de Noviembre.

 

 

Amparo Sard_

Siguiendo la línea expositiva de la Galería, tras Ubay Murillo tendremos individual de Amapro Sard, que no sólo se ha vinculado de manera especial con Artizar, sino con toda la isla de Tenerife, un verdadero núcleo de proyectos para la artista mallorquina.

La feria también será una fantástica ocasión para abrir boca de cara a esta exposición que tendrá lugar en diciembre y con la que cerraremos el 2018 y daremos inicio al 2019. Obras recién salidas del horno se acompañarán con trabajos elegidos para la ocasión.

 

 

Jesús Zurita_

Es sin duda una de las grandes noticias de nuestra Galería en la última temporada, la incorporación del artista ceutí, que nos entusiasmó con su exposición individual Boca de energúmeno el pasado mes de mayo. Tanto es así, que algunas de las obras más importantes de la muestra formarán parte de nuestro stand en Estampa. Un referente en los creadores de su generación que ha iniciado un vínculo con nosotros y el proyecto galerístico que estamos desarrollando.

 

 

Datos de interés:

HORARIO

Jueves 18 de octubre a domingo 21 octubre de 12:00h a 21:00h.

PRECIO DE LAS ENTRADAS

15 € entrada general

25 € entrada + catálogo

20 €  catálogo

20% de descuento con Carnet Joven

50% de descuento para Familia Numerosa y Carnet estudiante no universatario

Niños menores de 11 años y mayores de 65 entrada libre

 
DIRECCIÓN

IFEMA FERIA DE MADRID

PABELLÓN 2 del Recinto Ferial Juan Carlos I

Av. Partenón, 5,

28042 Madrid

Martín y Sicilia vuelven a su “casa” de Artizar

De buena casa, buena brasa

José Arturo Martín (1974) y Javier Sicilia (1971) reflexionan acerca del sujeto contemporáneo desde hace más de veinte años. A través de la auto ficción, este dúo artístico sostiene careta en mano, levanta trampantojos a su paso y nos tiende un espejo construido a base de capas de pintura. Podría parecer que su objetivo es la representación más ortodoxa: dos artistas que se retratan a sí mismos en sus cuadros y que además, para ello, utilizan el tradicional lenguaje figurativo. Sin embargo, al observar sus imágenes, asistimos a un quiebro en la anterior aseveración, pues en su obra se cuelan incongruencias, ruidos, silencios, acertijos… nada de lo representado es literal. A partir de aquí, toda una madeja de significados por desentrañar.

Comenzaron a trabajar juntos en 1995 inaugurando Nos ponemos por los suelos. Fue una exposición relámpago que duró setenta y dos horas y que abría la primera hoja de una historia que todavía sigue sumando storyboards en la vida de estos personajes. De ellos sabemos exclusivamente sus apellidos. Sí, uno es Martín y el otro es Sicilia, pero ya no los reconocemos, se han intercambiado las identidades tantas veces que han terminado por instaurar un método de búsqueda basado en la teatralización de una autobiografía simulada. Frente a la idea de diario íntimo, estos artistas han pintado páginas enteras llenas de ficción utilizando como materia prima sus vivencias y su entorno más directo y cotidiano. Y hacen bien, quizás solo en esos retazos de invención pueda colarse de soslayo, en un segundo —pero con una contundencia mortal— los pocos atisbos de una realidad que se nos escapa ante la tremenda situación de colapso en la que se halla el individuo posmoderno. Así, a través de una pintura figurativa narrativa, pero a través también de otros lenguajes como la fotografía, el dibujo o lo instalativo, conceptos como la muerte de los grandes relatos, la identidad, la crisis de la masculinidad, el miedo, la incertidumbre o el capitalismo son puestos bajo el punto de mira para ofrecernos un mapa de coordenadas donde no están escritas las respuestas, pero sí una batería de preguntas a partir de las cuales poder trazar un camino.

El primer cuestionamiento de esta travesía es planteado en el tríptico Tutorial para la construcción de una mesa, que actúa como resumen del devenir de Occidente a través de la representación de tres hitos históricos: el mundo antiguo, representado por la figura de San José, de profesión carpintero; el mundo moderno, tematizado por Henry Ford, padre de la fábrica moderna; y el mundo posmoderno, protagonizado por Ingvar Kamprad, fundador de Ikea.

El padre de familia por antonomasia, San José, creaba hogar y mundo a través de sus manos. La construcción del hogar de la tríada básica occidental se levantaba conforme a unos muros y unos objetos que eran realizados mediante un trabajo artesanal que, como tal, salía de unas manos hacedoras de un mundo conocido y delimitable: manos, casa, mujer e hijo —a la par que dios— conformaban un universo permeable a la identificación. Y en medio de esos muros —el fuego— metáfora de casa, de centro, de calor, de familia y unidad. Ese fuego, por otro lado, que en otras historias a través de las cuales nos narramos, supuso la posibilidad del conocimiento: y al final, ya se sabe, todo acabó ardiendo. Pero antes de que todo saltara por los aires, el mundo que representaba San José se vio interrumpido por la llegada de la Modernidad. Del artesano al obrero, del objeto peculiar en tanto que único al objeto homogéneo de la serie. También se homogeneizó el productor. Un personaje desdibujado, desenfocado, aparece al fondo del segundo cuadro donde la protagonista es la mesa que preside una cadena de montaje de una fábrica de muebles. Decía Benjamin que la modernidad imponía un empobrecimiento de la experiencia; ahora parece que Ikea es lo más cercano que tenemos a la idea de «construcción» de una casa provocando el consabido cambio de escenario: la comunidad de la Modernidad se ha difuminado, y el nuevo individuo está ahora solo y ya no recuerda cómo se hacían las cosas con las manos, si acaso le queda un libro de instrucciones en papel reciclado y una caja que contiene unas piezas que, unidas, darán lugar a la ilusión de una mesa que decorará un hogar lleno de vacíos de sentido y de relatos: mi casa es, por ahora, la misma que todas las casas de este planeta.

La representación del hogar es una constante dentro de la obra de Martín y Sicilia. Alude a la inmanencia diaria de estos actores, que también somos nosotros —¿dónde estoy y a dónde voy?— pero trasciende lo meramente doméstico al operar, asimismo, en lo colectivo. En el recuento de los daños nuestra cama termina ardiendo. Epicentro de nuestro espacio más íntimo, el dormitorio es el lugar donde vamos a descansar una vez la jornada ha terminado, una vez se apagan las luces y nos quedamos a solas con nuestro soliloquio. Se trata de un incendio, el personal, y al tiempo, el de los muros que lo contienen —Dios nos libre de pensar mal— donde conceptos como estado, economía, lenguaje, religión o ciencia arden tras la caída de estos grandes relatos dominantes de la Modernidad consumando la deriva de la contemporaneidad.

Somos los nuevos robinsones del siglo XXI, y al hilo de la reactualización que hiciera Michel Tournier del mito del náufrago, tras la tormenta hemos despertado en una isla desierta y no sabemos muy bien si comportarnos como felices animales y volver a la unicidad del mundo que llamamos natural o, ante la soledad e inmensidad, reproducir los códigos y conductas que la cultura ha impreso en nosotros. El terreno es resbaladizo, la certidumbre ha mutado en lo incierto y ya no hay programas holísticos que den cuenta de lo que somos. Ante esta ausencia, pintar de blanco la superficie del lienzo —Dele color al difunto remake— permite a Martín y Sicilia tematizar una huida hacia el futuro eliminando las huellas del pasado como queriéndonos decir: ¿y si empezamos de nuevo a escribir la Historia?

¿Dónde habitar, entonces? ¿Dónde reconocer lo que me rodea y poner una primera piedra que dé sentido a mi mundo, a mi existencia? Martín y Sicilia terminan viviendo en los coches — Alquiler vacacional— tras ser desalojados de sus casas por imperativos capitalistas, y como náufragos desheredados, levantan una casa que ya no tiene paredes, y se las ven y se las desean para acomodar las estancias entre los asientos y el maletero, pues entre arenas movedizas, podemos vivir de alquiler en una casa prestada o, por qué no, pasar nuestras vacaciones dentro de un cuadro de ilusión con bellos trampantojos salidos del último catálogo de «la república independiente de mi casa». Asistimos a una teatralización del ensueño en donde persiste una extrañeza en todo lo que miran, una suerte de pesadilla kafkiana que va más allá de unos simples bichos. Después de descubrirse ausentes en sus dormitorios, se llevan todo a cuestas y terminan por acampar en azoteas —Somebody is watching me— queriendo llevar a cabo un último intento por volver a empezar. Pero no terminan de reconocer el lugar que ocupan cuando quienes les devuelven la mirada son unos animales salidos de no se sabe dónde.

Un conjunto de imágenes figurativas, a fin de cuentas, que viene a actualizar el catálogo de historias nada autobiográficas de Martín y Sicilia y llenas de señuelo conceptual. Sigue dominando una teatralidad con un regusto por el suspense que sumerge a sus personajes en las consecuencias de la pérdida de sentido del mundo contemporáneo. Después de barrer el bosque, han pintado de nuevo el cuadro en blanco: quedamos todos invitados a reescribir la Historia.

Verónica Farizo

La Galería Artizar presenta “NOW” una beca para jóvenes artistas de Canarias.

Se trata de una convocatoria para jóvenes artistas que quieran acceder a una beca para participar en la próxima edición de la feria de arte contemporáneo Hybrid de Madrid.

Hybrid Art Fair and Festival se celebra los días 1, 2 y 3 de marzo de 2019 en el Hotel Petit Palace Santa Bárbara del centro de Madrid.

NOW va orientada a la presentación de nuevos creadores y la apertura de la galería lagunera al arte más actual y fresco de las islas.

Conscientes de lo mucho y muy bien que se trabaja en Canarias, hemos querido crear un beca que permita la promoción y visualización fuera de las islas y facilitar de esta forma el acceso al círculo de las galerías y ferias de arte, así como el mercado que en éstas se genera.

La beca NOW consiste en un stand/habitación, durante las 4 noches que comprende la feria, para el artista y un acompañante, en dicho stand se expondrá el trabajo durante el horario de apertura al público y servirá de habitación mientras la feria permanezca cerrada.

La Galería Artizar ha participado en dos ediciones anteriores de esta feria, en 2016 con Noelia Villena y el 2017 con Marco Alom. En ambas ocasiones se concluyó con un fantástico resultado para las propuestas presentadas.

Hybrid es una feria internacional de arte emergente que se realiza a principios de marzo durante la Semana del Arte de Madrid. El objetivo del proyecto es ofrecer un amplio abanico de propuestas independientes de arte emergente a nivel local e internacional, que utilizan como espacios de exhibición las habitaciones del hotel Petit Palace Santa Bárbara. Hybrid hizo su primera aparición en la escena cultural madrileña en septiembre de 2016 como un festival multisede de espacios de arte alternativos. En febrero de 2017 volvió a celebrarse como feria de arte en una única sede durante la semana más importante del arte contemporáneo español. Hybrid es un evento dinámico que ofrece un programa de exposiciones atípico y un programa paralelo de actividades y acciones en vivo que favorece la interacción entre los artistas y el público visitante.

 

Condiciones de participación:

* Al enviar la participación a esta convocatoria se aceptan todas las condiciones que se redactan a continuación.

* Edad máxima para participar: 40 años

* Residente en la actualidad en las Islas Canarias.

* Presentar 5 obras de trabajo reciente (últimos 12 meses), que estén disponibles para incluirlas en la feria en el caso de ser seleccionado (tamaño máximo de las imágenes: 1MB cada una), y un dossier con información sobre trabajo de años anteriores.

* Curriculum actualizado y datos personales (Dirección, teléfono, nombre completo, fecha de nacimiento, e-mail, etc.

* Toda la información se enviará vía e-mail, en ningún caso se presentará la obra o dossier en la galería.

* Si no se cumple alguno de los requisitos o falta algún aspecto de la información solicitada, se desestimará la solicitud.

* En caso de ser seleccionados entrarán en contacto directo con la galería para gestionar y seleccionar las obras destinadas a la feria.

* La Galería Artizar cubrirá con los gastos del Stand/Habitación así como con el billete de avión de ida y vuelta (Canarias-Madrid, Madrid-Canarias) para el artista seleccionado.

* La galería no percibirá comisión alguna por las ventas generadas durante la feria, siendo el artista el único beneficiario de cualquier transacción que en ella se produzca.

* El artista se ocupará del montaje y desmontaje del stand. También deberá hacerse cargo del stand durante el horario de la feria.

* La fecha límite de aceptación de solicitudes será el lunes 1 de octubre de 2018 (incluido) y el día 15 del mismo mes publicaremos el nombres del artista seleccionado en nuestro blog oficial www.boletinartizar.com

* Enviar toda la información a la siguiente dirección: now@artizar.es y esperar la confirmación de que ha sido registrado en el proceso de selección.

 

Enlaces de interés:

http://www.hybridartfair.com/

https://www.artizar.es/

https://boletinartizar.wordpress.com/

En colaboración con

 

 

El 4 de agosto cerramos temporada, una gran temporada.

Manuel Mendive – Mendive

A punto de terminar la temporada 2017-2018, echamos la vista atrás para revisar proyectos y no podemos estar más contentos, desde el inicio el pasado 8 de septiembre con la exposición Odio sobre lienzo de Santiago Paenzuela, que se presentó como el regreso del artista a las salas de Artizar, y ¡menudo regreso!, un verdadero éxtasis de óleo y buen hacer.

En octubre tomó el relevo el joven artista, radicado en El Hierro, Marco Alom, que tras su paso por la última edición de la convocatoria NOW Artizar, se aventuró con una muestra individual la cual resultó ser un fantástico e ilusionante descubrimiento del dibujo, la tinta y las historias encerradas en la mente de este fresco e inédito narrador.

De la juventud más insultante pasamos a la veteranía llevada al rango de Maestro, con todas las letras, hablamos de la última exposición del cubano Manuel Mendive, una selección de trabajos que abarcó desde los años 70 hasta la actualidad, entre las que se encontraban ejemplos de la mejor factura de uno de los más importantes artistas caribeños de las últimas décadas.

El mes de febrero lo iniciamos con 1350 del joven artista cubano, residente en Nueva York, Jairo Alfonso. Conocido, pese a su corta carrera, por sus trabajos a crayón y acuarela en los que representa aglomeraciones de objetos a escala real. Una prometedora trayectoria que el año antes ya era reconocida con la beca de la Pollock Krasner Foundation.

Ernesto Valcárcel – Ab initio

Tras esto y como giro radical, la galería Artizar presentó la revisión del artista canario Ernesto Valcárcel, la que espera ser la primera de muchas, en cuanto a revisiones de creadores históricos de las islas.  Ab initio se convirtió en una sorpresa para muchos, incluido el equipo de la galería, por la calidad de obras expuestas y de la maravillosa acogida que recibió.

Los meses de mayo y junio estuvieron centrados en la nueva incorporación a los artistas de la galería, que no es otra que la de Jesús Zurita, un auténtico monstruo de la pintura y el dibujo de nuestro país. Nacido en Ceuta pero residente en Granada, desplegó su arte en nuestro espacio con un nuevo giro creativo que fascinó tanto a nuevo público como a los más conocedores de su trabajo.

Y para terminar temporada, una colaboración con la Moleiro’s Gallery de La Habana, la exposición Crónicas del Paraíso del pintor cubano Rubén Alpízar. Un canto a la historia del arte a través de la prodigiosa técnica y visión satírica de uno de los referentes de la plástica cubana de su generación. Aún se puede disfrutar, hasta el próximo 4 de agosto.

Carlos Nicanor – Art Madrid

No podemos dejar pasar los dos proyectos de ferias presentados durante la temporada, La verdad de Madame Sifira de Carlos Nicanor, el solo-project comisariado por Carlos Delgado Mayordomo para la feria Artmadrid, y Fies(t)ole de Julio Blancas con el que recientemente participamos en Artesantander. Dos fantásticas puestas en escena en dos importantes foros del mercado del arte español.

Con todo esto sólo nos queda agradecer a todos los que han formado parte de cada uno de los proyectos de la temporada 2017-2018, a los visitantes, amigos, seguidores y coleccionistas, que nos llevan en volandas para que podamos seguir con este empeño.

A todos ellos decirles que volveremos en septiembre con ánimos e ilusiones renovadas.

Empezaremos el viernes 7 con una nueva muestra de Martín y Sicilia, seguida de Ubay Murillo a finales de octubre, momento en el que también tendremos nuestra primera participación en la feria madrileña Estampa, y para cerrar el año, nuevos trabajos de Amparo Sard.

En el 2019, nombres como Pamen Pereira, Ángel Padrón o José Bedia sumado los proyectos externos como ferias y una nueva participación de la galería en la Bienal de La Habana con Martín y Sicilia, esperamos que nos ayuden a mantener e incluso subir el nivel propuesto hasta el momento.

 

Gracias a todos y hasta septiembre!!

Artizar con la primera individual del cubano Rubén Alpízar en España

Crónicas del Paraíso

Rubén Alpízar (Santiago de Cuba, 1965) es un artista de formación académica con un dominio admirable de la técnica pictórica. La dimensión posmoderna en la que se inscribe su obra se reconoce en la marcada intertextualidad que invariablemente se aprecia en sus creaciones. El carácter lúdico y desacralizador de la obra que realiza recicla y refiere la propia historia del arte en un ejercicio de revisitación constante de aura neohistoricista.

La revisión propia de su cuerpo creativo, como autorreferencia, revela el cuestionamiento y la reflexión individual del artista inserto en los diferentes contextos y espacios vitales. Su apropiación de iconos e imágenes devenidas en símbolos, que forman parte del imaginario cultural colectivo es constante en su mundo creativo así como el tratamiento burlesco y festivo de los fenómenos y relaciones que caracterizan la cultura contemporánea universal.

Como un cuadro de Vermeer, Alpízar comienza a ser un intruso en la escena y coloca en su lienzo todas las referencias que soportan la historia pensada por él, pero a diferencia del pintor holandés, no presta atención a las diacronías de los períodos o estilos tomados como préstamos. Le es más factible concentrarse en la caracterización de los personajes en su contexto original para, de esta manera, poder irrumpir de cuajo en su recontextualización, con nuevas funciones comunicativas, no solo a niveles particulares sino en las interconexiones con el resto de las citas.

En su muestra personal anterior La Habitación del Simulacro, presentada en la Galería Villa Manuela de La Habana, pretendió jugar un poco con las historias que convergen en sus ventanales y el propio espacio galerístico que las acogía, abordando el tema de la superioridad de los límites mentales sobre los realmente físicos. De alguna manera, esta muestra, su primera individual en España, da continuidad al trabajo anterior, donde se sublima el presente, y se aprecia como paraíso el arsenal de sueños no realizados y el deseo continuo de perpetuar la añoranza y frustración detrás de un guiño al humor que es, en definitiva, lo que convierte las vivencias de su entorno en una crónica surrealista, llena de ingenio y perspicacia.

Con más de 50 exposiciones por todo el mundo, una relevante participación en ferias internacionales de arte, un considerable historial en las mejores subastas y una recepción especial por la crítica, Alpízar ha creando un estilo ideo-estético reconocible, pero imposible de predecir.

Claudia Taboada Churchman

La inauguración de Crónicas del paraíso tendrá lugar el viernes 6 de julio a las 20:00, y la exposición permanecerá hasta el sábado 4 de agosto a las 14:00.

Boca de energúmeno (Omar Pascual habla sobre la obra de Jesús Zurita en Artizar)

(simplemente una nota sobre la Obra Reciente de Jesús Zurita)

Las palabras embarran la realidad, la nublan, la camuflan, la osbcurecen y entorpecen con su tautología. De este poder de las palabras poco se habla. Es lógico, no es conveniente. No conviene que se sepa de esta tramposa autoridad suya (como si toda autoridad no ejecutara algún tipo de estructura tiránica para falsear o imponer su poder). De ahí el poder del discurso sobre lo visual, la palabra doblega a la imagen por su obviedad. Siendo lo obvio el camino más corto al conocimiento. O más bien, al famoso y añorado Vox Populi, que es un conocimiento normalizado socialmente, sin más valía que su sentido común, común de comunitario no de verdad o de sapiencia contrastada. No por ello el más rico y por ende tampoco el más enriquecedor.

Desde siempre, desde que lo conozco hace ya dos décadas, creo que huir de ese poder es lo que parece hacer la obra de Jesús Zurita. Pues éste la hace indescifrable, inclasificable en palabras. Como escritor (o hacedor de escrituras críticas) sólo puedes bordearla, pasarle rayando a su lado -quizás- dibujando su silueta, nunca penetrándola o atravesándola de manera quirúrgica. Su obra desde siempre se me hace eso, un amasijo impenetrable. Desde esta posición, la obra de Zurita se aleja de todo empeño que pretenciosamente trate de amordazarla con conceptos, verbos, adjetivos o palabra alguna que intente describirla. Siendo una experiencia tan conseguida en la visualidad que únicamente allí es donde posibilita un diálogo.

En su última producción, esta condición inasible se hace cada vez más sólida porque a pesar de sus recursos lingüísticos formalmente reconocibles, es decir: lo que podría nombrarse como un lenguaje estilístico propio, léase: sus zonas rojas donde la figura se torna pétalo, tronco, rama, raíz, pellejo, bulto, trozo de carne o anquilosada roca anclada en el paisaje, su lino o algodón crudo como demarcación de un desértico territorio simbólico, su uso de un verde tóxico, casi demasiado industrial para referenciar una extraña y envolvente vegetación como elemento narrativo biologizado, sustantivizado podría decirse, pues el artista logra que no sean “plantas estáticas” sino una “especie de botánica actuante”; a pesar de la consolidación absoluta del dominio de los mismos, cada vez Zurita esquiva mejor cualquier etiqueta. Escapa de la palabra.

No obstante, a veces de soslayo, algo nos permite que nos acerquemos a su misteriosa zona de inconformidad, nunca una “zona de confort”. Se hace espacio de resistencia. Y en estas últimas obras podríamos decir que esta zona es el espacio mental de una huida. Una fuga. Un movimiento desplazatorio que huye. Que pretende escapar de este presente absurdo cuajado -sobrepoblado quizás- por energúmenos al mando.

Una realidad que Jesús esquiva, dilatándola. Distrayendo su estática geografía hacia una dramaturgia que cae en cataratas, ante la posibilidad de quedarse inerte, se deja caer en precipitación, en caída libre, en un salto suicida al vacío, en un caer que describe la lágrima, el sudor, la rama rota, las monedas lanzadas al aire, el pegoste de la piel, el amasijo de hojas y pétalos que se doblan y chorrean como si fuese una cabellera, un pelaje, un disfraz.

Un disfraz que es una toma de posición política. Una política de diferenciación de: yo no soy tú, no soy ustedes, nunca lo seré. No me lo exijan. No puedo. Nunca podré. Ni quiero serlo. Porque yo soy de otro lugar. Soy otra cosa, otra clase de gente. Soy de los que no le va lo fácil, ni las modas o las exigencias de lo políticamente correcto, tal vez sea reaccionario, pero no estoy doblegado a vuestras vagas formulaciones. No me rindo ni ante los que me conocen. Ellos, se auto-engañan. No me conocen. Elijo tapar -definitivamente- el agujero.

El paisaje de este lugar de su mente, le ayuda a dejar atrás la trampa de quienes usan la belleza para seducir nuestro deseo y nos subyugan a la dependencia de lo bello; puede que porque Zurita conoce que el nacimiento de lo bello puede emerger de lo trágico, o de lo terriblemente horripilante, o puede nacer envenenado, enfermo, retorcido. En un desplazamiento que simula la danza del samurái cuando atraviesa un bosque, cuando atraviesa un cuerpo su katana, cuando su mirada observa a través del velo que teje la sombra de fractales verticales que dibuja su sombrero de paja.

Una huida que -está vez- no es cobardía, sino refugio, lugar para la resistencia desde el que sentenciar contra la voz absurda del idiota que nos embauca como energúmenos con cánticos de epicidad y gallardía, de utopías e ínfulas baratarias, una resistencia que adopta como territorio-lenguaje-y-lugar el Arte, y desde su innegable y rotunda presencia, acalla bocas.

Omar-Pascual Castillo

Las Palmas de Gran Canaria, Málaga, Granada, España.

Primavera de 2018.